ANTECEDENTES.
DATOS REVELADORES
El acceso a la justicia es un derecho
fundamental del ser humano. Un Estado que no permita, dificulte
o dilate, por
los motivos que fueran, el acceso de los ciudadanos a la
justicia conspira contra la seguridad jurídica y el
bienestar de las personas.
La mora judicial en el Paraguay
Entre 18 naciones abarcadas en un estudio
a nivel continental, Paraguay ocupa el 5º lugar entre
los de mayor mora judicial1.
La mora y el retardo en la Justicia
tienen múltiples
causas, que varían, se reducen o se amplían
de acuerdo a la jurisdicción. El incumplimiento de
los plazos para ciertas actuaciones procesales, las acciones
dilatorias en forma de incidentes, o las suspensiones de
las audiencias, son algunas de ellas. En una reciente visita
de los ministros de la Corte Suprema de Justicia a los juzgados
penales de San Lorenzo, expresaron su “preocupación
por la alta cantidad de audiencias suspendidas por la ausencia
de fiscales o defensores públicos”. 2
En el ámbito penal, la mora judicial no atendida
puede tener una consecuencia de impunidad, por cuanto el
proceso penal tiene un tiempo limitado de duración,
luego del cual las causas se extinguen. La impunidad, aliada
de la corrupción y la ilegalidad, afecta a todos los
ciudadanos pero causa mayor impacto en los grupos vulnerables,
por cuanto éstos tienen generalmente oportunidades
reducidas en el acceso a la justicia (entre otras razones,
por los costos, por la marginación de sus intereses,
por la dificultad que tienen para influir en la atención
de sus demandas, etc.) De hecho, los sectores más
vulnerables se sienten marginados y/o discriminados en cuanto
al acceso a la justicia, tal como se comprueba en la Encuesta
de Hogares 2006. Este estudio revela que el 72% de los pobres
se siente discriminado “siempre” y el 19% “a veces”. En otros
grupos, los índices son también significativos:
mujeres (21 % “siempre” y 37 % “a veces”) jóvenes
(17 % “siempre” y 36 % “a veces”).3
La impunidad es un problema reconocido
como tal a nivel de opinión pública y remarcada en estudios
específicos. De 238 personas, entre autoridades funcionarios
públicos, acusadas por hechos de corrupción
entre los años 2001 y 2003, el 77% no fue sometido
a juicio y, en cambio, logró beneficiarse con la prescripción
de sus respectivas causas penales.4
Esta situación provoca un descreimiento
acentuado hacia la institución judicial. Según estudios,
más del 77 % de los ciudadanos tiene poca o ninguna
confianza en la Justicia, y una cifra similar considera que
si fueran víctima de un hecho delictivo confiarían
“poco” o “nada” en el sistema judicial. Por todo ello, las
acciones que contribuyan a combatir las causas de la mora
judicial, ayudarán a mejorar el acceso a la justicia
de la ciudadanía en general, y de grupos vulnerables
en particular, así como a recuperar la credibilidad
de la gente en la institución y el sistema de Justicia.5
1
Latinobarómetro,
Estudio sobre mora judicial e incumplimiento de leyes,
2005.
2 www.pj.gov.py. “Elevada suspensión de audiencias
en San Lorenzo por inasistencia de fiscales”.
3 DGEEC, Encuesta de Hogares 2006.
4 Universidad UNIDA, Estudio sobre corrupción e impunidad
en el ámbito judicial, 2006
5 CIRD, Encuesta sobre Cultura política y gobernabilidad
democrática, 2006.
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